Retratos de Echegaray pintados por Sorolla – Parte I

Ibiza Melián 3 agosto 2009 0

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Debido al enorme éxito cosechado por la exposición de Joaquín Sorolla (1863 -1923) hasta el momento, el Museo del Prado ha decido prorrogarla una semana más, contemplándose pues su finalización para el próximo 13 de Septiembre.

Además la Comunidad Autónoma de Madrid, junto con el Ayuntamiento y Viajes El Corte Inglés han lanzado una ventajosa oferta, en pro de difundir la obra y figura del pintor valenciano: Madrid por amor al arte-exposición Sorolla”. El paquete está compuesto por hotel, más desayuno, así como las entradas a la pinacoteca y a la Casa-Museo de Sorolla. El precio se establece a partir de los 46 €. Con posibilidad de añadir también el billete de avión o tren.

Entre los 102 cuadros exhibidos, se encuentran los dos retratos del primer Premio Nobel español, José Echegaray y Eizaguirre (1832-1916). Uno propiedad del Banco de España, que data de 1905 y otro de 1910  perteneciente a The Hispanic Society of America de Nueva York.

Echegaray fue un gran pensador liberal: ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, matemático, político y dramaturgo español.


Está considerado el más grande matemático nacional del siglo XIX. Introdujo en nuestro país la geometría de Chasles, la teoría de Galois y las funciones elípticas. Escribiendo libros de gran interés para la ciencia, a la que situó con su trabajo en la esfera europea.

Al igual que los intelectuales de su tiempo, fue tremendamente crítico con el retraso en el que estaba sumida España. Fechando los orígenes del liberalismo y del florecimiento de la ciencia en nuestro territorio en el periodo comprendido durante la ocupación arábiga, entre el año 900 de su llegada hasta su expulsión. Estimándolos por tanto como precursores de los escolásticos. Teoría que albergan igualmente otros estudiosos contemporáneos. Para él desde esa etapa  hasta el momento de su discurso de ingreso en la Real Academia de Ciencias, el 11 de Marzo de 1866,  esta materia había sufrido un aletargamiento. Palabras por las que recibió una dura contestación:

“Si prescindiendo de aquellos siglos en que la civilización arábiga hizo de España el primer país del mundo en cuanto a la ciencia se refiere, sólo nos fijamos en la época moderna, y comenzamos a contar desde el siglo XV, bien comprendéis que no es ésta, ni puede ser ésta, en verdad, la historia de la ciencia en España, porque mal puede tener historia científica, pueblo que no ha tenido ciencia. La imperfecta relación que habéis oído, es resumen histórico de la ciencia matemática sí, pero en Italia, en Francia, en Inglaterra, en Holanda, en Alemania, en Suiza, que es donde renace la geometría cartesiana, la teoría de ecuaciones, el análisis algebraico, la teoría de los números, los cálculos del infinito, el análisis indeterminado, el cálculo combinatorio, la moderna geometría trascendente y la teoría de las curvas: es la historia de la ciencia allá donde hubo un Viete, un Descartes, un Fermat, un Harriot, un Wallis, un Newton, un Leibnitz, un Lagrange, un Cauchy, un Jacobi, un Abel; no es la historia de la ciencia, aquí donde no hubo más que látigo, hierro, sangre, rezos, braseros y humo”.