El necesario replanteamiento gubernamental – II Parte

Ibiza Melián 7 enero 2009 1

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Como decíamos anteriormente lo acaecido en Ayuntamientos, Cabildos, Diputaciones, Gobiernos Autónomos, Administración Central o europea, es cuanto menos, manifiestamente mejorable.

Desde hace décadas atendiendo al principio de subsidiariedad, que defiende la resolución de un asunto por la autoridad más próxima al objeto del problema, se proyectaba conferir mayor protagonismo a los Ayuntamientos, el organismo público más cercano al ciudadano. Cualquier vecino tramitaría sus solicitudes en estas dependencias físicas, o telemáticas mediante la red, sin necesidad de conocer el grado competencial de cada administración, pues sería la entidad local la que se encargaría de su distribución, dando una respuesta óptima al contribuyente. Responsabilizándose igualmente de ofertar a los residentes las políticas diseñadas en otros ámbitos, en materias como: asistencia social, cultural, comercial, turística,…

Pero: “del dicho al hecho va un buen trecho”. Las duplicidades son múltiples, lo que acarrea un incremento del gasto, con la consiguiente inviabilidad de lograr el requerido rigor presupuestario. Percibiendo los administrados: un complicado entramado burocrático, el cual es imposible desentrañar; así como un sistema que sólo sirve a los fines de los propios administradores.


El número de cargos públicos y asesores varios, en todo el arco gubernamental, es desproporcionado. No existiendo relación entre la cuantía de las nóminas y el puesto ostentado. Llegando a cobrar cantidades similares un alcalde de un municipio de 500 habitantes que otro de 20.000. Algunos, inclusive, no disponen ni de la mínima preparación necesaria, y ya se sabe que la ignorancia es atrevida, produciéndose hechos de auténtico bochorno donde todo vale. Sin embargo, también se da el caso opuesto, individuos con titulación universitaria, que no emplean jamás las buenas maneras y costumbres en sus relaciones, con un perfil psicológico repleto de múltiples dudas razonables, y que muestran un egoísmo exacerbado, transformándose en auténticas bombas de relojería, que cuando estallan hacen añicos las ilusiones de todo un pueblo.

Si en la empresa privada además de la cualificación académica, se exige experiencia y determinadas aptitudes como: trabajo en equipo, liderazgo, gestión,…Resulta ser, en muchos casos, el primer empleo para los que obtienen un acta, no habiendo desempeñado con anterioridad ninguna función laboral; no correspondiendo tampoco la formación de otros con el área que dirigen. Lo acontecido habitualmente en estos supuestos, haciendo uso del refranero popular,  es que: “en el reino de los ciegos, el tuerto es el Rey”.  Convirtiéndose normalmente en circunscripciones donde el fracaso escolar puede llegar hasta el 70%. A esto sumemos la inestabilidad propiciada de mociones de censura; tránsfugas, a los que todos critican con la boca pequeña, pero que utilizan para conseguir la poltrona; gobiernos en minoría durante una legislatura,….

Y ahora cuando todo el mundo mira a los políticos para obtener soluciones, ante la caótica situación financiera vigente, la cuestión que surge es: ¿cómo vamos a hacer un cesto con estos mimbres?