Rodrigo Rato alerta sobre el excesivo intervencionismo

Ibiza Melián 4 abril 2009 1

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El pasado viernes 03 de Abril, Rodrigo Rato, una de las figuras más relevantes en el panorama político-económico a nivel nacional, impartió una brillante [Enlace bloqueado por la Tasa española AEDE] en Canarias, organizada por la Cámara de Comercio de Las Palmas. Considerado por muchos como el responsable de una de las etapas de mayor crecimiento económico de nuestro país tras sacarnos de la crisis de los 90, gracias a su buen hacer al frente de la Vicepresidencia Económica y Ministerio del área en el Gobierno de España entre 1996 y 2004. Posteriormente le fue conferido el rango de  Jefe de Estado al ser nombrado Director Gerente del Fondo Monetario Internacional, se convertía así en el primer español al que se le otorgaba tan importante responsabilidad. Estando vinculada actualmente su actividad profesional al sector financiero privado. 

Alertó Rodrigo Rato, en el transcurso de su alocución, sobre el peligro que supone el excesivo intervencionismo; pudiendo dañar seriamente a la libre competencia las inyecciones masivas de dinero por parte del Estado, encontrándose en desventaja los bancos que lo han hecho bien con los que han llevado una mala gestión y que ahora son ayudados por el gobierno. Presentándose este tipo de acciones como un arma de doble filo, que llegado el momento afectarían negativamente a las fuerzas espontáneas del mercado. Instando además al Poder Ejecutivo de las distintas naciones a ser valientes y liderar reestructuraciones, tanto en el ámbito bancario como en el político. 


Ya que por encima de todo debe primar la libertad de los individuos para relacionarse voluntariamente, realizando sólo aquellas transacciones que entiendan que son beneficiosas para ambas partes. Desembocando en injusticias varias la desmedida acción del brazo gubernamental. Por lo que ha de ser únicamente el mérito, talento y la propia elección la que controle el mercantilismo del siglo XXI.

Yo me quedo con un matiz, introducido en la disertación por Rodrigo Rato, con respecto a no bajar la guardia en pro de ayudar a los territorios más desfavorecidos, como es el caso del continente vecino y amigo, África. Y no desde la perspectiva del subsidio, sino poniendo en sus manos la capacidad productiva para que alcancen las cotas más prósperas por ellos mismos. Transformándose también, de este modo, en zonas de negocio para nuestro tejido empresarial.

Cuando vivimos en un mundo globalizado, no parece acertado poner puertas a las personas para moverse libremente. Por el contrario, lo coherente sería cambiar nuestra mentalidad y aceptar los nuevos retos de la época vigente. Propiciando aquellas iniciativas donde detectemos una necesidad, volcando nuestros esfuerzos en la formación e innovación. Y limitándose el papel de los dirigentes a implementar los canales adecuados para ello, sin interferir en el propio proceso, lo que nos conduciría, como la experiencia nos ha demostrado, a sufrir perjudiciales efectos nuevamente.