¿Cuántos Puerto Hurraco más hay en España?

Ibiza Melián 18 diciembre 2008 1

Trujillo 

Trujillo, Cáceres. Extremadura. (www.euroresidentes.com)

Puerto Hurraco, sito en la provincia de Badajoz, Extremadura, fue protagonista de uno de los hechos más horripilantes de la España profunda. El atardecer del 26 de Agosto de 1990 se tiñó de sangre, encontrando la muerte nueve vecinos y quedando heridos otros siete.  

Era un humilde núcleo rural, compuesto por un centenar de residentes, cuya subsistencia provenía principalmente del cultivo de la aceituna y del grano, así como de la cría del cerdo y la oveja. En ese pequeño territorio nacional había arraigado la semilla del odio, floreciendo sus aberrantes frutos en esa fatídica fecha, quedando grabada para la posteridad en nuestra historia. Las desavenencias ancestrales entre los Cabanillas y los Izquierdos, siendo éstos últimos los causantes de semejante infortunio, culminaron en este triste pasaje. La enemistad se remontaba a tres décadas, cuando el  padre de los asesinos se enfrentó con el abuelo de los Cabanillas por unas lindes. Se agudizó por los amores no correspondidos de Luciana Izquierdo con Amadeo Cabanillas, apuñalado por el hermano de la despechada como ajuste de cuentas por esta afrenta. Y terminó enraizando tras el fallecimiento de la matriarca Izquierdo en su hogar durante un misterioso incendio, extraño suceso, que aunque no se pudo demostrar, sus vástagos siempre defendieron que fue provocado.


Lo peor de todo, es que estos criminales en ningún momento sintieron arrepentimiento, sino más bien tranquilidad tras el deber cumplido, pues se habían vengado, según ellos, por las ofensas infligidas a su estirpe por el pueblo de Puerto Hurraco. Una paranoia finalmente materializada.

El 12 de Enero de 2007 pierde la vida el alcalde de Fago, Huesca, Manuel Grima, supuestamente el homicida fue Santiago Mainar, guarda forestal y ganadero. Los motivos que se presume que propiciaron este delito se fundamentan en la mutua hostilidad manifiesta y la aversión entre ambos, acrecentada por la reducida superficie del pago, habitado por menos de una treintena de sujetos.

Pero son muchísimos los municipios donde subyacen antiguos rencores entre sus miembros. Fobias que emergen de cualquier disputa trivial: política, fútbol,…Pero que poco a poco se desarrollan, regadas con los rumores de bares, las mentiras, cuchicheos y envidias. Tiran por tierra el honor de las personas, rompen matrimonios y familias enteras. Transmitiéndose de padres a hijos una inquina que, cual letal veneno, destruye  todo lo que toca.

Cuando no se inculca desde la más tierna infancia la importancia del debate con argumentos y el mayor de los respetos, buscando los puntos de encuentro y no los de desacuerdo, resulta inmensamente dificultoso erradicar este tipo de pasajes. Debemos insistir sobre: la tolerancia; el convencimiento de que es enriquecedor para una sociedad las diferentes posturas y criterios; así como la certeza de que no existen verdades absolutas, sino únicamente distintos puntos de vista,…. Porque las inseguridades, la falta de estudios, la cerrazón,…son un infalible caldo de cultivo para otras futuras desgracias, temiblemente similares a las de Puerto Hurraco o Fago.