El principal motor económico canario: el Turismo

Ibiza Melián 23 enero 2009 3

El Teide 

Parque Nacional del Teide. Tenerife. (www.euroresidentes.com)

Nos anunciaba el importante rotativo inglés “The Economist”, hace meses, que debíamos replantearnos nuestro sistema gubernamental, como medida paliativa contra la crisis. “The Financial”,  que de seguir así, España colocaría en zona de riesgo la estabilidad del euro. Hoy nos desayunábamos con la noticia de que ya son 800.000 familias las que no disponen de ningún miembro activo laboralmente, llegando la tasa de paro a niveles de hace diez años. Coincidiendo todos en la aseveración de que el 2009 se presenta como un periodo largo y muy duro.

Canarias cuenta con el lamentable record del mayor incremento del índice porcentual en materia de destrucción de empleo, duplicando casi las cifras del año anterior. Una Comunidad Autónoma que basa fundamentalmente su motor económico en la industria turística. Sector que no pasa por su mejor momento, y que requiere urgentemente de importantes ajustes.


Resulta imprescindible la edición de un Plan Estratégico Turístico en el archipiélago, que dicte los pasos a ejecutar a corto, medio y largo plazo, definiendo un modelo para la región. Entendiendo que es un destino maduro y como cualquier otro producto, o se reinventa o entra en una fase de declive irreversible. Y esencial sería también la concepción de un Observatorio Turístico, que aportaría datos fidedignos sobre los que trabajar: estadísticas de ocupación, canales de comercialización elegidos por los turistas para sus compras a los prestadores de servicios, preferencias de los viajeros, innovaciones tecnológicas,…; directamente conectado con las Universidades para potenciar la capacidad investigadora en el área.

Legislativamente la aprobación del Estatuto del Municipio Turístico se perfila como prioritaria, en pro de garantizar la financiación en determinadas circunscripciones, salvaguardando su calidad territorial y la de sus habitantes. Así como el instaurar un departamento capaz de confeccionar proyectos ágilmente, adjuntándolos a las peticiones de subvenciones, con la intención de recibir recursos económicos de administraciones nacionales y europeas. Desarrollándolos posteriormente, una vez concedidas dichas solicitudes.

Pero a pesar de ello, algunos cargos públicos demuestran un total desinterés en estos temas. En momentos en que se debe exigir la máxima responsabilidad y excelencia, ciertas instituciones padecen una perenne convulsión política. Incluso formaciones de ámbito nacional, a las que se le presupone cierta seriedad, cambian gobiernos continuamente apoyados en tránsfugas. ¿Y el pacto anti-transfuguismo, se preguntarán? No pasa nada, miran para otro lado. Si los medios de comunicación no se hacen eco de tales hechos, no existen. No sé ustedes, pero yo pienso que esto se llama cinismo e hipocresía, conduciendo a determinados municipios al abismo con premeditación y alevosía.