¿Cómo llego a fin de mes?

Edificio en construcción 

Edificio en construcción. (www.bigfoto.com)

Diariamente los periódicos nos invaden con informes estadísticos de cuánto ha subido el paro; el descenso de la producción industrial nacional; la caída del precio de las viviendas; el incremento de la luz, el teléfono,… y así suma y sigue. En el 2008 el número de desempleados aumentó casi el 50%. El INEM cierra con déficit. ¡Vamos!, que si estamos almorzando o cenando mientras escuchamos este tipo de cosas, de seguro que se nos indigesta la comida.

Muchas veces, con tal de evadirnos de estos problemas, cogemos una revista cualquiera para entretenernos un rato. ¡Pero que va!, los artículos que podemos leer son del todo recordatorios: “recicla tu fondo de armario sin gastar ni un euro”; “la botica de la abuela, los mejores remedios cosméticos”; “vuelve a tus orígenes, vacaciones en el pueblo”, “una noche romántica en casa”,…Por supuesto, títulos sugerentes encaminados a que nadie desembolse cuantía alguna, pues no es momento para dispendios.

Llegas a la oficina y a la hora del café, los compañeros cotillean que si este mes se han retrasado en el pago de las nóminas, que alguien ha escuchado que la compañía va a presentar suspensión de pagos, que habrá recorte de plantilla,… Y nuevamente le empezamos a dar vueltas a la cabeza, preguntándonos: ¿y si me despiden, cómo pago yo la hipoteca? Además ya tengo dos recibos devueltos y el Director del Banco, ese antaño tan amable, ya ni me saluda. 

Solución, ya está, volveré a estudiar, para conseguir un puesto mejor. Aunque ya no me acordaba que con el nuevo plan de Bolonia, por el que han eliminado de un plumazo diplomaturas y licenciaturas, siendo ahora graduados, asciende cada asignatura universitaria supuesta y aproximadamente a 500€. En el primer curso hay 10, ¿cuánto me corresponde pagar?, ¿la mitad de mi sueldo anual? Imposible, las cuentas no me cuadran. Si bien  puedo inscribirme de una cada año y acabar en el momento de la jubilación. Y si de Máster hablamos, tendría que hipotecar hasta el perro, ¡y pobrecito no se merece eso!

Por no poder, ya no puedo ni ir al cine, tampoco alquilar una película y en la TV no echan nada que me guste. Teniendo que realizar un curso de ingeniería financiera para llegar a fin de mes.

Gracias que podemos charlar en este blog, porque si no me imagino hablando con las palomas del parque. No obstante, puede ser que sea yo la que vea la botella medio vacía, estando todo razonablemente bien. ¿Tú que crees?

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