Los orÃgenes del liberalismo polÃtico y económico
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En ciertas ocasiones escuchamos determinadas voces que le echan la culpa de todos los males al liberalismo. Pero, ¿conocen realmente en qué consiste? ¿O se trata simplemente de una estrategia polÃtica más, con la que intentan desviar la atención del electorado de la problemática real: paro; pérdida de la fortaleza del tejido empresarial; incremento del desfase entre la clase alta y baja, con casi supresión de la media, etc., etc.?
Los inicios del liberalismo polÃtico se remontan a la Revolución Francesa. Definido como un movimiento que se contraponÃa al absolutismo, dando total preponderancia al ser humano. Abanderando el precepto de libertad e igualdad. Entendiendo que el pensamiento crÃtico, apoyado en la razón, deberÃa relegar al ostracismo a la imposición.
El poder a partir de ese momento emanarÃa del pueblo, separándolo en tres: legislativo, ejecutivo y judicial. El legislativo elabora las leyes, el ejecutivo las hace cumplir y el judicial determina si son ejecutadas o no. Reconociendo como institución principal a la Asamblea, que es la junta de los representantes de la soberanÃa nacional y la que ostenta la facultad de confeccionar las normas. Tomando como máximo reglamento a la Constitución, redactada con carácter universalista y compuesta por disposiciones generales.
Es a partir de la reunión de las Cortes de Cádiz y la aprobación de la Constitución de 1812, cuando se acuña el término de liberal. Vocablo utilizado para describir a los diputados españoles, poseedores de las siguientes cualidades: abiertos, magnánimos y condescendientes con las ideas de los demás.
En lo que respecta al liberalismo económico tendrÃamos que situarnos en el siglo XVIII con Adam Smith. Considerado el precursor de esta doctrina y padre de la EconomÃa PolÃtica. Aseveraba que el mercado competitivo era el mecanismo más eficiente de asignación de recursos. Eso sÃ, cuyos beneficios sólo se alcanzarÃan en una sociedad bien gobernada. Donde la clave del bienestar social radicarÃa en el crecimiento económico, que se potencia a través de la división del trabajo. Reclamando la mÃnima interferencia del Estado en la economÃa.
Ideario regido por tres leyes:
• Ley de iniciativa: Es cuando tras detectar una necesidad en la sociedad, se brinda un servicio o se fabrica un producto con el objetivo de satisfacerla.
• Ley de competencia: Después de que alguien tomara la primera iniciativa, otros comienzan a competir manufacturando lo mismo, u ofertando igual servicio.Â
• Ley de mercado: Integrada por la oferta y la demanda. Si en el mercado hay más oferta que demanda, se genera un proceso de depuración aguantando el que tenga mejor relación: calidad/precio.
A tenor de lo expuesto, podrÃamos deducir, que el contexto de crisis vigente se debe más a una errónea interpretación de la teorÃa, que al anacronismo de la misma.
Tags: Adam Smith, demanda, EconomÃa, La Constitución de 1812, liberalismo económico, liberalismo polÃtico, oferta, PolÃticaArtículos Relacionados:
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Según Ortega, el liberalismo considera al hombre polÃticamente libre cuando puede comportarse de manera no coaccionada en determinadas dimensiones de su vida. Esa manera de concebir la libertad es, para Ortega, un error. No hay una sola libertad determinada de la que el hombre no pueda prescindir y, sin embargo, continuar siendo libre. La libertad significa mucho más que la simple ausencia de coacción.