Apostar por la Investigación, Desarrollo e innovación
Hoy nos amargaban el desayuno, una vez más, las noticias concernientes a nuestra mala situación económica. Tras las informaciones provenientes la semana pasada desde el otro lado del Atlántico, concretamente del banco estadounidense Citigroup, que apuntaban a que en el 2010 llegaríamos a una tasa de paro cercana al 20%; ciertos rotativos siguen empeñados en alarmarnos con el dato de que ya existen regiones españolas que ostentan la calamitosa cifra del 26% y zonas que rosan actualmente casi el 30%. Desde luego para echarse las manos a la cabeza.
Pero es más, se estima que esta tendencia proseguirá ascendiendo. ¿Y por qué, si incluso se habla de deflación, es decir, caída continuada de los precios de los bienes y servicios? Resulta evidente, de nada te vale cuán baratos sean los productos, si no dispones de dinero para comprarlos.
Los bancos continúan sin aportar a las empresas la liquidez necesaria. Muchas ante ello barajan dos opciones: o bien reducir en personal, o directamente cesar la actividad. Un ejemplo es el Banco Popular que manifestaba recientemente que cerrará 300 oficinas en dos años. Las autoridades recomiendan a los trabajadores reciclarse, aseverando que ni los que desempeñaban su función en entidades financieras, ni los de la construcción, retornarán a sus antiguos puestos.
Los Ayuntamientos piden ayuda a gritos, ya que son incapaces de hacer frente a la avalancha de ciudadanos que se acercan a solicitar lo imprescindible para seguir subsistiendo. Y mientras la polémica está servida, en cuanto a financiación autonómica se refiere. La Constitución Española en su artículo 2 recoge el principio de solidaridad entre todas las Comunidades. Sin embargo, la legislatura pasada se aprobó el controvertido Estatuto de Cataluña, y parece ser que ahora algunos pretenden ceñirse al refrán: “Donde dije Digo, digo Diego”.
No obstante para salir de esta crisis sólo cabe: incrementar el flujo monetario e invertir en Investigación, Desarrollo e innovación (I+D+i) . Es ilógico que poseamos una de las tasas más altas de fracaso escolar, siendo en algunos puntos del 70%. Que nuestros médicos y enfermeras prefieran irse a Portugal o Inglaterra a desempeñar su labor. Que el espíritu emprendedor no prenda en los jóvenes. Que la buena e imprescindible ambición, que es la que mueve a los países a mejorar constantemente, aquí sea interpretada como un estigma; valorándose más el conformismo o la autocomplacencia.
A estas alturas ya nadie duda de que nos hayamos ante un gran reto, que pasa ineludiblemente por un cambio de mentalidad y prioridades. ¿Seremos capaces de acometer estas reformas a tiempo? ¿O estaremos condenados, como apuntaba el Premio Nobel Paul Krugman, a un proceso lento y doloroso? ¿Tú que opinas?
Tags: banco, crisis, deflación, Economía, I+D+i, paro, Paul Krugman

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Los trabajadores menos cualificados suelen sufrir más paro causado por los avances tecnológicos y periodos más largos de paro estructural, sin embargo los trabajadores más cualificados tienen más probabilidades de ser trabajadores por cuenta propia, aparte que durante los periodos de descenso de la demanda, las empresas suspenden temporalmente de empleo o despiden a los trabajadores en cuyo capital humano han invertido menos a lo largo de los años y conservan a los más cualificados, a los directivos y a los profesionales.
El otro día leí un articulo que titulaba “Los parados deberían formarse como emprendedores” de Óscar Sánchez es Director General de Tech Sales Group y aunque no estaba de acuerdo al 100% de su opinión, si apoyo totalmente la idea de que una solución sería que “aquel que quiera recibir la prestación de subsidio por desempleado, debería acudir a las aulas a formarse como emprendedor. Solo tendrían que “ir al cole” diariamente de 9 a 5, como los chavales. La sociedad ganaría en educación, preparación y encima se daría empleo a las empresas de formación. En dicha formación se les podría enseñar mejor a buscar empleo, o a plantearse nuevos retos y alternativas laborales.
La formación es el principal pilar de una sociedad. Y no podemos renunciar a ella. Los subsidios de empleo deben ir acompañados forzosamente de una preparación académica de quien los recibe.
Y si encima podemos crear nuevos emprendedores, mejor que mejor. La sociedad los necesita y los debe apoyar con todos sus medios, cosa que de momento no lo están haciendo de la forma apropiada, pues existen muchas lagunas en las ayudas y/o subvenciones para el emprendedor, entre ellas requisitos que no están a alcance de casi nadie, aunque ya ese es otro tema.